Grammarly detiene la función de IA después de la crítica de los expertos

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Grammarly, la popular plataforma de asistencia a la escritura, está deshabilitando temporalmente su herramienta de “Revisión de expertos” luego de la reacción de los profesionales que se opusieron a que la IA usara su trabajo publicado sin consentimiento explícito. La función, lanzada en agosto, aprovechó datos disponibles públicamente de grandes modelos de lenguaje (LLM) para simular sugerencias inspiradas en los estilos de escritura de figuras influyentes.

La controversia explicada

El director ejecutivo de Grammarly, Shishir Mehrotra, reconoció las críticas válidas recibidas la semana pasada. Los expertos expresaron su preocupación de que la IA tergiversara sus voces y su propiedad intelectual. Si bien tenía como objetivo conectar a los usuarios con perspectivas autorizadas, la función generó involuntariamente preguntas sobre la imitación impulsada por la IA y los derechos de los creadores en la era de la IA generativa.

“Escuchamos los comentarios y reconocemos que nos quedamos cortos en esto. Quiero disculparme y reconocer que repensaremos nuestro enfoque en el futuro”.
— Shishir Mehrotra, director ejecutivo de Superhuman

La cuestión central no es sólo la precisión; se trata de control. Los expertos quieren decidir si su trabajo se utiliza para entrenar la IA, cómo se representa y si se benefician económicamente de su uso. El enfoque inicial de Grammarly pasó por alto estas consideraciones, lo que provocó la respuesta negativa.

Planes futuros: empoderar a los expertos

Mehrotra anunció que Grammarly reinventará la función para otorgar a los expertos una mayor agencia. El objetivo es crear un sistema en el que los creadores puedan participar activamente, dando forma a cómo se integra su conocimiento en las herramientas de inteligencia artificial y monetizando potencialmente sus contribuciones.

Grammarly imagina una plataforma más amplia donde cualquiera pueda crear agentes de IA que funcionen como su asistente existente, abriendo efectivamente el ecosistema de escritura a extensiones de terceros. La compañía presenta esto como una forma para que los expertos establezcan un nivel similar de participación de los usuarios, pero solo bajo términos explícitamente definidos y con un control claro sobre su propiedad intelectual.

Por qué esto es importante

Este incidente pone de relieve una tensión creciente entre el desarrollo de la IA y los derechos de los creadores. A medida que la IA generativa se vuelve más sofisticada, la capacidad de replicar voces y estilos plantea preguntas críticas sobre propiedad, atribución y compensación justa. La respuesta de Grammarly (pausar la función en lugar de duplicarla) sugiere una voluntad de abordar estas preocupaciones, sentando un precedente potencial sobre cómo otras empresas de IA enfrentan desafíos similares.

El objetivo a largo plazo es pasar de una IA que imite a los expertos a una IA que colabore con ellos, con un consentimiento claro y estructuras de distribución de beneficios establecidas.