La IA de defensa contra incendios de Galicia: cómo los satélites y los algoritmos vencen los megaincendios

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Los números son difíciles de ignorar. En 2025, Galicia perdió más de 118.024 hectáreas de tierra a causa de los incendios forestales. Esa es un área más grande que Berlín. La región sufrió su verano más destructivo en décadas. Un solo incendio, el de Larouco en Ourense, se convirtió en el mayor incendio registrado en la historia de Galicia.

Ya no son sólo incendios. Son megaincendios.

La región siempre ha sido un polvorín. Bosque denso. Una población rural que envejece. Terreno abandonado a la naturaleza. Se encontraba junto a Portugal y Grecia como una de las zonas más propensas a los incendios de Europa. Pero quedarse quieto no era una opción. El Gobierno regional apuesta ahora por la inteligencia artificial y la tecnología satelital para cambiar las probabilidades.

Ponen en marcha el mayor plan de prevención de incendios de la historia de la región. ¿El precio? 213 millones de euros.

Cómo la IA detecta incendios forestales más rápido que los ojos humanos

El objetivo es simple: reducir la ventana entre el encendido y la detección. Si se produce un incendio en los primeros minutos, podrás contenerlo. Si esperas hasta que arda durante la noche o se esconde en un valle remoto, se extiende por miles de hectáreas. Las horas se convierten en desastres. El plan apunta a reducir esa brecha a apenas unos minutos.

En el centro de este cambio está Xeocode.

Esta es la plataforma interna de gestión del fuego de Galicia. Se puso en marcha antes de la temporada de alto riesgo el 1 de julio. Pero no es sólo un tablero. Está impulsado por redes neuronales convolucionales. Estos son modelos de IA creados específicamente para reconocer patrones en imágenes. Escanean las imágenes de 241 cámaras de vigilancia ubicadas en parroquias de alto riesgo.

¿Qué buscan estos algoritmos?

Buscan las firmas visuales del fuego. Una columna de humo ascendente. Una firma de calor distintiva. Un cambio específico de color y movimiento en el paisaje. Se trata de reconocimiento de patrones a escala.

Dos años de pruebas piloto demostraron que el sistema puede detectar un incendio a más de 15 kilómetros de distancia. ¿En tiempo favorable? Eso salta a 25 kilómetros. Cuando se marca una coincidencia, el sistema envía una alerta automática. Luego, un técnico humano lo verifica. Sólo entonces se despliegan las tripulaciones.

“Necesitamos adaptarnos a los nuevos tipos de incendios de enorme intensidad observados en los últimos veranos.”

Alfonso Rueda, presidente regional de Galicia.

Por qué las constelaciones de satélites son importantes en la guerra de fuego de Europa

Galicia no es el único lugar que mira hacia el cielo. 2025 fue la peor temporada de incendios forestales registrada en Europa. Se quemaron más de 1.079.924 hectáreas en 25 estados miembros de la UE. La crisis climática está reescribiendo el mapa.

Grecia ha llegado más lejos que nadie. Es el primer país en integrar constelaciones de satélites dedicadas en su sistema nacional de extinción de incendios. Cuatro nanosatélites, más pequeños que una pieza de equipaje de mano, orbitan ahora sobre nuestras cabezas. Construidos por la firma alemana OroraTech, escanean el país dos veces al día.

Sus sensores térmicos pueden detectar incendios de hasta cuatro metros de diámetro.

La IA procesa los datos antes de que lleguen al ojo humano. Ubicación. Tamaño. Intensidad. Esta información va directamente a los comandantes nacionales. Les ayuda a priorizar los recursos cuando se producen varios incendios simultáneamente. Los modelos también están entrenados para ignorar falsas alarmas. Rocas calentadas por el sol. Paneles solares. Techos de fábrica sobrecalentados. Ninguno de estos desencadena una respuesta de emergencia.

¿Dónde está invirtiendo Europa en prevención de incendios?

Portugal ha sufrido la mayor superficie quemada acumulada de cualquier nación europea en las últimas dos décadas. También ha comenzado a integrar la detección por satélite en su marco de respuesta.

La tendencia es clara. Los estados propensos a incendios en todo el sur de Europa están adoptando el mismo sistema: cámaras terrestres, satélites orbitales y aprendizaje automático. La inversión de 213 millones de euros de Galicia es una respuesta directa a este panorama cambiante. No intentan ser únicos. Están intentando ser eficaces.

El incendio de Larouco lo cambió todo para Galicia. Obligó a repensar lo que significa “prevención”. Ya no se pueden simplemente apagar incendios. Tienes que verlos antes de que ellos te vean.

La tecnología existe. Los satélites están en órbita. Las redes neuronales están entrenadas. La verdadera pregunta es si la velocidad es suficiente para superar el cambio climático.

Una pregunta retórica flota en el aire lleno de humo de cada sesión informativa de verano: si podemos ver un incendio a 25 kilómetros de distancia, ¿por qué seguimos reaccionando?

Las herramientas están aquí. La inversión está hecha. La temporada comienza el 1 de julio. El resto depende de la chispa.