Acceso privado a Internet: una VPN económica que intercambia velocidad por privacidad

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Private Internet Access (PIA) ofrece una base sólida para la privacidad en línea a un precio competitivo, pero va por detrás de los principales competidores en velocidad y experiencia de usuario. Si bien no es la VPN más rápida ni la más pulida del mercado, PIA ofrece funciones de seguridad esenciales, conexiones simultáneas ilimitadas y transparencia a través de sus aplicaciones de código abierto. Esto lo convierte en una opción atractiva para los usuarios preocupados por su presupuesto que priorizan la privacidad sobre el máximo rendimiento.

Funciones principales y rendimiento

PIA cuenta con más de 35.000 servidores en 91 países, lo que le brinda una amplia cobertura para transmisión, viajes y uso general. El servicio ofrece aplicaciones personalizables con funciones como túnel dividido (disponible en MacOS y Linux) y un interruptor de apagado que protege contra fugas accidentales. Sin embargo, el rendimiento en el mundo real revela caídas de velocidad significativas: las pruebas muestran una reducción promedio del 48 % en las velocidades de descarga, en comparación con el 25 % o menos observado con VPN más rápidas como NordVPN o Surfshark.

Esta desaceleración puede ser problemática para los usuarios con conexiones más lentas o aquellos que dependen de un gran ancho de banda para la transmisión. Las velocidades del servidor de PIA también fluctúan enormemente, a veces cayendo de 124 Mbps a 54 Mbps en cuestión de minutos. Si bien PIA planea actualizar su infraestructura de servidores en 2025, el rendimiento actual sigue siendo inconsistente. El servicio también genera CAPTCHA frecuentes, lo que añade fricción a la navegación y potencialmente frustra a los usuarios.

Transparencia y personalización

PIA se destaca por su compromiso con la transparencia: sus aplicaciones son de código abierto, lo que permite a cualquiera inspeccionar el código en busca de vulnerabilidades de seguridad. Esto contrasta con muchos competidores que mantienen su software como propietario. El servicio proporciona control granular sobre la configuración, incluidos los protocolos WireGuard y OpenVPN, reenvío de puertos y conexiones de múltiples saltos. Sin embargo, este nivel de personalización puede abrumar a los usuarios ocasionales que prefieren una interfaz más sencilla.

Precio y valor

El precio de PIA es agresivo: $12 por mes, $40 por el primer año o $79 por tres años. Esto la convierte en una de las VPN más baratas disponibles, pero las alternativas más rápidas como Surfshark cuestan sólo un poco más y ofrecen un rendimiento superior. PIA también ofrece complementos opcionales, como una dirección IP dedicada ($5/mes), pero estos pueden reducir rápidamente el ahorro de costos.

El resultado final

PIA es una opción viable para usuarios centrados en la privacidad con un presupuesto ajustado, pero no es la VPN más rápida ni la más fácil de usar. Sus velocidades medias, CAPTCHA frecuentes y su interfaz ocasionalmente torpe le impiden competir con servicios premium. Si el rendimiento es una prioridad, gastar un poco más en Surfshark o NordVPN brindará una experiencia más fluida y confiable.

En última instancia, PIA ofrece privacidad a un precio: la compensación es velocidad y conveniencia.