Anthropic, el desarrollador del Claude chatbot, está siendo demandado por los principales editores de música, incluidos Universal Music Group, ABKCO y Concord, por la asombrosa suma de 3 mil millones de dólares. La acusación principal: la empresa utilizó ilegalmente más de 700 canciones protegidas por derechos de autor, incluidas partituras y letras, para entrenar sus modelos de IA.
Las denuncias de piratería
La demanda, presentada a finales de la semana pasada, afirma que Anthropic participó en una “piratería flagrante” al extraer material protegido por derechos de autor sin permiso. Si bien el reclamo inmediato cubre más de 700 obras, los editores estiman que se pueden haber infringido hasta 20,000 canciones durante el entrenamiento de IA. Esto explica la enorme sanción financiera buscada.
Una tendencia creciente: disputas sobre IA y derechos de autor
Este no es un incidente aislado. Anthropic resolvió anteriormente una demanda de derechos de autor similar con editores de música en 2023. El año pasado, la empresa también pagó 1.500 millones de dólares para resolver reclamaciones de autores que la acusaron de uso no autorizado de sus obras escritas para el entrenamiento de IA. Otras empresas de inteligencia artificial como OpenAI ya se han enfrentado a desafíos legales similares: un tribunal alemán dictaminó que OpenAI violó las leyes de derechos de autor de la música en 2023.
Por qué esto es importante
El auge de la IA plantea cuestiones fundamentales sobre los derechos de autor en la era digital. Las leyes actuales no fueron diseñadas para sistemas que aprenden consumiendo grandes cantidades de datos, que a menudo incluyen material protegido por derechos de autor. La industria de la música, al igual que el mundo editorial, ahora está emprendiendo agresivamente acciones legales para proteger su propiedad intelectual. No se trata sólo de dinero; se trata de establecer precedentes legales que darán forma a cómo se desarrolla y despliega la IA.
El futuro de la IA y los derechos de autor
Hasta que el panorama legal se ponga al día con la tecnología de inteligencia artificial, se esperan más demandas. El enfoque actual de la industria parece conformarse con grandes sumas de dinero en lugar de abordar la cuestión central de cómo se entrenan los modelos de IA. La solución a largo plazo puede implicar acuerdos de licencia o nuevos marcos legales que equilibren la innovación con la protección de los derechos de autor.
Las batallas legales entre las empresas de IA y los titulares de derechos de autor continuarán hasta que se establezca un sistema sostenible y justo. El curso de acción actual sólo retrasa el inevitable ajuste de cuentas.
