Los reguladores de seguridad de EE. UU. han concluido oficialmente su investigación sobre la función de estacionamiento remoto de Tesla, “Actually Smart Summon” (ASS). La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) decidió cerrar la investigación después de determinar que la frecuencia y gravedad de los accidentes reportados no justificaban medidas regulatorias adicionales.
El alcance de la investigación
La investigación se inició en enero de 2025 tras informes de decenas de accidentes relacionados con la función. “Actually Smart Summon” permite a los propietarios de Tesla conducir sus vehículos hasta su ubicación a bajas velocidades utilizando únicamente las cámaras a bordo del automóvil, controladas a través de una aplicación de teléfono inteligente.
Esta iteración específica del software fue significativa porque hizo que Tesla pasara del uso de sensores ultrasónicos, que eran estándar en los modelos más antiguos, a un sistema de solo cámara (Tesla Vision). Este cambio generó dudas entre los reguladores sobre qué tan bien el vehículo podría percibir su entorno sin sensores de proximidad físicos.
Hallazgos: baja frecuencia, bajo impacto
Después de revisar millones de sesiones de Summon, la NHTSA llegó a varias conclusiones clave:
- Rareza estadística: Los incidentes representaron menos del 1 % de todas las sesiones de invocación.
- Daño mínimo: Los accidentes reportados se caracterizaron por daños menores a la propiedad, como colisiones con bolardos, portones o vehículos estacionados.
- Sin lesiones graves: Lo más importante es que no se reportaron incidentes que involucraran a peatones, ciclistas o “usuarios vulnerables de la vía”. Además, ningún accidente resultó en lesiones, muertes o daños importantes al vehículo que requirieron remolque o despliegue de bolsas de aire.
Identificar las causas fundamentales
La NHTSA identificó dos razones principales por las que ocurrieron estos incidentes menores:
- Error humano y del sistema: En varios casos, el usuario o el sistema automatizado no lograron monitorear completamente los alrededores. Esto a menudo se veía exacerbado por la visibilidad limitada dentro de la cámara de la aplicación, lo que hacía difícil para el usuario ver lo que el automóvil estaba viendo en tiempo real.
- Obstrucciones ambientales: El sistema ocasionalmente tuvo problemas con factores ambientales, como nieve que obstruye las cámaras, que el software no pudo detectar como motivo para detener la operación.
En respuesta a estos hallazgos, Tesla ya ha implementado múltiples actualizaciones de software destinadas a mejorar el reconocimiento de objetos y la capacidad del sistema para detectar cuando las cámaras están bloqueadas.
Contexto: un objetivo móvil para los reguladores
Esta decisión pone de relieve el desafío actual que enfrentan los reguladores con los “vehículos definidos por software”. A diferencia de las fallas mecánicas tradicionales, las funciones autónomas evolucionan constantemente a través de actualizaciones inalámbricas (OTA).
Si bien la NHTSA cerró este caso específico, señaló que esto no significa que la característica se considere oficialmente “segura”. La agencia se reserva el derecho de reabrir la investigación si surgen nuevos datos o un patrón diferente de accidentes.
La investigación concluye que, si bien la característica tiene fallas, su tasa de error es estadísticamente baja y carece de la gravedad que normalmente se requiere para desencadenar una designación formal de defecto de seguridad.
En resumen, si bien la función “Invocación realmente inteligente” ha mostrado limitaciones en el manejo de obstrucciones ambientales y la visibilidad, la NHTSA determinó que el riesgo para la seguridad pública es actualmente mínimo debido a la baja frecuencia y el bajo impacto de los incidentes reportados.



























